martes, 26 de febrero de 2013

"La construcciòn social de la calidad educativa"


La construcción social de la calidad educativa: Lecciones y aprendizajes de la Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano
Francisco Miranda López • Raúl Fernández Gómez
Introducción  La Escuela Primaria Ignacio Manuel Altamirano está ubicada en la localidad de El Cerrito, del municipio de Tecpan de Galeana, corazón de la región de la Costa Grande del estado de Guerrero. El plantel, aunque es catalogado como rural, en los hechos su localidad ha quedado ya integrada a la periferia de la cabecera municipal, la ciudad de Tecpan, de la que se separaba antes por kilómetro y medio. Este centro de enseñanza postuló su candidatura y obtuvo su reconocimiento como escuela de calidad, por haber demostrado desenvolverse en los parámetros establecidos en lo referente a la gestión escolar, la gestión pedagógica y la participación social.  La visibilidad de la calidad académica del plantel es clara. Ha tenido una participación sobresaliente en las Olimpiadas del Conocimiento Infantil, donde sus alumnos de los diferentes grados han obtenido en varias ocasiones primeros lugares. También, primeros lugares en los seis grados de primaria, en concursos de comprensión de lectura organizados en la zona escolar, y altos resultados en la prueba enlace: en el ciclo 2006-2007, uno de sus alumnos (de 4º grado) fue el único seleccionado de la Costa Grande para asistir al evento estatal de premiación ante la presencia de las autoridades educativas y del gobernador del estado.  Su prestigio se ha anclado, fortalecido y propagado más allá de su localidad, por la destacada participación de sus alumnos de sexto año en esos concursos de conocimientos. El más reciente: tres alumnos del ciclo escolar 2008-2009 fueron premiados e incorporados al grupo nacional de los mejores estudiantes del país que recibe año con año el presidente de la República.  Su visión de educación integral se manifiesta también en el cuidado de la educación cívica y deportiva: han obtenido también primeros en concursos de escoltas y en torneos deportivos organizados por las supervisiones escolares.  Estos resultados hacen de la Escuela Altamirano un caso ejemplar que motiva en propios y extraños diversas reflexiones sobre lo que logra y cómo lo hace, especialmente en un contexto donde las condiciones no son las más adecuadas para propiciar una educación de calidad.  Apuntar algunos elementos importantes sobre estas cuestiones es el objetivo del presente trabajo, a lo largo del cual se ordenan las experiencias expuestas por el colectivo docente y verificadas en el estudio de campo desarrollado en el propio plantel, en las dimensiones consideradas fundamentales para dar cuenta de sus principales aportaciones y aprendizajes: la gestión escolar, la gestión pedagógica y la participación social.  
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Contexto escolar  La Escuela Ignacio Manuel Altamirano se ubica en la colonia el Cerrito, situada al oriente de la ciudad de Tecpan de Galeana, tiene como vecinos, al norte, el fraccionamiento Ajuquiaqui; al sur, el río Tecpan; al este, la comunidad de Aguas Blancas; y al oeste, el arroyo Ajuquiaqui. Aproximadamente tiene 1,500 habitantes que moran en 280 viviendas, que en su mayoría están construidas con concreto y el resto con material de la región.  La localidad, fundada por cuatro familias en 1938, a una distancia de kilómetro y medio de la cabecera municipal, cuenta ahora con los servicios básicos de agua, luz, drenaje y algunas calles pavimentadas. Está ubicada a la orilla de la carretera nacional, y poco a poco ha quedado integrada a la mancha urbana de la ciudad de Tecpan, por lo que cuenta con transporte público y los diferentes servicios de comunicación, como telégrafo, teléfono de línea y celular, así como internet. También tiene recepción de estaciones de televisión local y nacional. Es, pues, una localidad pequeña, pero comunicada.  De su población económicamente activa, el 30% se dedica a la agricultura y ganadería familiar; un 50% es de trabajadores eventuales y comerciantes, un 10% labora como profesionistas independientes y otro 10% no tiene empleo. En su mayoría, los habitantes de la localidad se pueden clasificar como capa media baja y clase baja, sin vivir en extrema pobreza.  En la agricultura comercial destaca la plantación de cocotero, papaya, mango y otros frutales; la ganadería se orienta a la producción para el mercado local de carne, leche y queso. La economía de traspatio se ocupa de producción de aves y porcinos, también para abastecer el mercado local. Los asalariados del campo realizan actividades ligadas con la siembra, limpia y cosecha, y con la manipulación de mercancías El sector secundario es débil y cuenta sólo con algunos aserraderos, una fábrica de hielo, una purificadora de agua y talleres de carpintería y tortillerías.  En esta colonia fue fundada, en 1948, la escuela Altamirano con una construcción de un aula de adobe y teja, en un terreno donado por uno de sus habitantes. Inició atendida por dos docentes y contaba con una matrícula de 20 alumnos. En la actualidad, El Cerrito cuenta, además, con un jardín de niños y existe en la cabecera municipal una secundaria pública. En la localidad de Aguas Blancas ofrece sus servicios una preparatoria de la Universidad Autónoma de Guerrero y el Cebetis. Las alternativas para la formación profesional se ubican en San Jerónimo (upn), Petatlán (Universidad Tecnológica) y planteles de Acapulco y Zihuatanejo.  1. Marco analítico  El debate sobre la gestión escolar ha ganado fuerza en las directrices de cambio de las políticas y los sistemas de gestión educativa. Sin duda, la perspectiva de las escuelas efectivas o de la administración basada en la escuela ha sido ampliamente influyente en las políticas educativas, tanto, que se han promovido a nivel mundial en los últimos tres lustros. En América Latina en especial, ha constituido la principal inspiración de las reformas educativas que están orientadas hacia la descentralización pedagógica de los centros escolares en sus diversas modalidades, desde la promoción de los proyectos de
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mejoramiento escolar como instrumento puntual de políticas de calidad hasta la entrega a los planteles de las decisiones fundamentales sobre currículum, contratación de los docentes y selección de material pedagógico.  La tendencia se ha manifestado en México, fundamentalmente con el Programa Escuelas de Calidad (pec), que ha sido el principal instrumento por medio del cual el estado mexicano ha intentado construir condiciones para la transformación de la gestión escolar durante los últimos nueve años.  Entre los argumentos que se han destacado sobre la importancia de fortalecer la autonomía escolar, pueden mencionarse las siguientes: - Un enfoque cooperativo, mediante el cual los profesores y centros escolares desarrollan proyectos con una misión común que constituye una visión compartida sobre las metas y las prioridades. El director cumple un papel fundamental en lo que se refiere al estímulo de profesores, padres y alumnos para que se involucren y comprometan con esta visión y a su vez se responsabilicen de ella. - La atención a escuelas eficaces se integran dentro de los sistemas existentes de supervisión, programación y dirección.  - El énfasis en el aprendizaje por profesores que tienen y transmiten grandes expectativas a sus estudiantes; profesores que utilizan una amplia variedad de estrategias de enseñanza y que trabajan para crear materiales curriculares relacionados con los objetivos de los centros escolares.  - El proceso de cambio tiene una ordenación de «arriba-abajo y de abajo-arriba», es decir, de la federación a los estados y de los estados a la federación; el sistema proporciona orientación y apoyo amplios para que los planteles desarrollen sus propios planes.  - Un clima que estimula el aprendizaje escolar mediante la participación activa, comprometida y responsable de los estudiantes, lo cual refuerza la autoestima de los alumnos.  - La existencia de estándares e indicadores educativos como componentes de evaluación y rendición de cuentas de la mejora de los resultados educativos. - La descentralización del presupuesto en el ámbito escolar: diseñar un modelo apropiado de asignación de recursos para su distribución de manera equitativa y transparente que garantice que los planteles cuenten con un presupuesto global que les permita asignar recursos a los esfuerzos que satisfagan las necesidades de aprendizaje locales.  - Redes escolares para la creación y difusión de buenas prácticas escolares. - Desarrollo de competencias profesionales a los actores involucrados en el proceso educativo: líderes escolares que dedican la mayor parte de su trabajo al desarrollo de competencias en los planteles; dar prioridad a la administración de conocimiento para desarrollar el capital intelectual de la escuela.  
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Tales supuestos y consideraciones parecen exigir, sin embargo —más allá del debate que ha instalado la investigación educativa y los aprendizajes de política— un espacio de encuentro con la realidad, esfuerzos, prácticas y realizaciones de los centros escolares. Este espacio de contrastación o de reconocimiento de los procesos de construcción que los propios actores escolares hacen de la gestión y de sus proyectos de desarrollo y fortalecimiento, parece ser indispensable para precisar alcances, limitaciones o alternativas que en la ruta de la calidad y la mejora de la gestión se expresan desde las escuelas. En esa perspectiva se instala la reflexión en el presente trabajo. 2. La gestión escolar Hay varios rasgos que caracterizan a la gestión que se realiza en el plantel y que permiten dar cuenta de la manera peculiar con que se organizan y administran los recursos disponibles para cumplir con su misión y objetivos. A continuación se describen los más importantes: El equipo de trabajo  El equipo de trabajo está constituido por dieciséis personas, de los cuales once son docentes, tres administrativos, una persona de apoyo y la directora.  La totalidad de docentes frente a grupo (11) son mujeres. La mayoría de las docentes y la directora (6) son maestras con mucha experiencia, pues su hoja de servicio señala entre 19 y 28 años en la sep; otras dos tienen nueve y ocho años, y las 4 restantes, 5 años de antigüedad. Entre ellas hay quienes han desempeñado en otros planteles, además de sus tareas docentes, funciones de dirección y tareas de administración educativa. La misma directora cumplió esa función durante diez años en otro plantel escolar.  En cuanto a su arraigo en la escuela Altamirano destaca el caso de la directora, que ha permanecido por dieciocho años, de los cuales dieciséis se ha desempeñado como maestra de sexto grado. Las otras maestras han llegado y permanecido en el plantel a lo largo de la última década: cinco docentes han permanecido entre cuatro y ocho años; cuatro, entre tres y dos años; y en el último año se ha incorporado una persona más, con 28 años de servicio en la sep. El personal administrativo y de apoyo también cuenta con experiencia; uno de ellos tiene una antigüedad de doce años en el plantel.  En lo relativo a su formación profesional, con excepción de una maestra cuyos primeros estudios fueron como profesora de educación primaria y luego como licenciada en español, la directora y todas las demás maestras cuentan con el título de licenciada en educación primaria. El maestro de educación física se graduó de licenciado en educación física, ingresó a la sep en el 2000 y trabaja en el plantel desde hace seis años.  La constitución de ese colectivo de trabajo, si bien se inició en el año 2001, remonta su origen a casi dos décadas, cuando asume la dirección la maestra Guillermina Pérez y se incorpora la maestra Lázara Soto. La determinación del grupo original de tres profesoras de poner en marcha e ir construyendo el proyecto de calidad educativa, se activa con la instauración del pec en el año citado, al que se incorpora el centro escolar. El respaldo institucional al esfuerzo profesional de las docentes abrió el camino para transformar la
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vocación y la decisión, estableciendo una ruta importante de fortalecimiento de culturas, procesos, entre otros. La conformación del equipo docente ha planteado diversos mecanismos de selección de profesoras con «vocación de responsabilidad, experiencia en gestión y con antecedentes de logros y distinciones en concursos escolares». Otro mecanismo importante consiste en el acompañamiento permanente a los docentes para realizar los ajustes necesarios en su desempeño pedagógico mediante el cumplimiento de esquemas de planeación, evaluación y seguimiento de los programas de enseñanza. En fin, es la historia de un colectivo exitoso que alentaron las maestras de mayor antigüedad —la directora y la maestra de sexto grado—, quienes fueron el elemento seminal en la construcción de un grupo de trabajo compacto, de alta identidad y compromiso profesional.  El PEC ofreció a las iniciativas del colectivo docente márgenes más amplios para tomar sus decisiones: orientaciones para aplicar la política de planeación, ejercicios de autoevaluación y de evaluación externa para mejorar su desempeño; sugerencias sobre cómo utilizar mejor sus recursos; aliento a la dirección para gestionar en la sociedad recursos, premiando este esfuerzo con recursos complementarios, así como ofreciendo recursos de fondos convenidos con la federación, el estado y el municipio. El cumplimiento de metas anuales y el uso correcto de los recursos permitió al plantel la renovación de apoyos y el reconocimiento de calidad de sus resultados educativos.  La organización escolar  La organización refleja un nivel de consistencia importante por lo que hace al sistema de normas, estructuras y roles formales, así como en lo que corresponde a los sistemas de interacción y redes de comunicación al interior de las instancias formales de decisión, y entre éstas y el conjunto de personas que conforman la comunidad escolar.  En el plantel escolar funcionan adecuadamente los órganos unipersonales y los órganos colegiados, en particular el consejo técnico escolar y el consejo escolar de participación social. Estos últimos funcionan de manera periódica y constituyen dispositivos de importantes iniciativas de trabajo, colaboración e innovación educativa, que son un rasgo característico en su dinámica de gestión escolar.  El aprovechamiento efectivo de las estructuras formales institucionalizadas hace que la comunidad escolar pueda construir espacios relevantes de movilización organizada de tareas y recursos sobre la base del trabajo colectivo y divisiones estratégicas de tareas. Al respecto conviene señalar la experiencia de organización del consejo técnico escolar, pues ello demuestra el de la comunidad realiza para conducir y orientar su trabajo con criterios y mecanismos sistemáticos y continuos. Dentro del consejo técnico existen diferentes comisiones, las cuales tienen sus propios objetivos. Así, la comisión de fines y criterios de la educación, conformada por las profesoras Flor G. Garibo Pérez y Perla Rendón Reyes, tiene la tarea de señalar qué fines se perseguirán, qué criterios se establecerán (además de los ya conocidos) y cómo se van a desarrollar.
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La comisión de planes y programas de estudio, coordinada por las profesoras Lázara Soto Olea y Ma. Isabel Patiño Aquino, tiene la finalidad de analizar los enfoques de las asignaturas, correlacionar contenidos por asignatura y diseñar y elaborar avances programáticos, así como coadyuvar en la planeación didáctica.  La comisión de métodos educativos, formada por las profesoras Paula Atilano Barrera y Doris Arenas Gómez, es responsable de formular propuestas para el aprendizaje de la lengua escrita. También analizan y proponen, con base en resultados, los métodos adecuados para cada grado y asignatura. Se les asigna, asimismo, las tareas de investigar e inducir la puesta en marcha de técnicas que favorezcan la participación colectiva, motivando las actividades de co-aprendizaje.  La cuarta comisión, evaluación de los programas tendientes a la superación del servicio educativo, dirigida por las profesoras Ma. Cristina García Rosas y Ma. Vanessa Sotelo Sánchez, tiene la tarea de proponer, monitorear y finalmente evaluar los proyectos educativos y/o escolares, planes estratégicos para la gestión escolar y programas anuales de actividades que se aplican en el plantel. A esta comisión también se le encarga el diseño de instrumentos de evaluación acordes con los contenidos educativos y las habilidades de razonamiento y lingüísticas del niño y la promoción del desarrollo de las competencias básicas mediante el concurso del aprovechamiento escolar.  La comisión de capacitación y actualización del magisterio, a cargo de la profesora Selfa María Gómez Texta, tiene el encargo de promover la participación de las docentes en los cursos y/o talleres que se implementen con la finalidad de capacitar y/o actualizar al magisterio. Tiene, asimismo, la misión de detectar las necesidades de capacitación docente para que conjuntamente con el presidente del consejo las canalicen a las instancias correspondientes.  La sexta comisión, auxiliares didácticos, a cargo de la profesora Margarita Soto Olea, es la encargada de vigilar el uso de los libros de texto gratuito. Se le pide que sugiera y coordine la adquisición de material didáctico estrictamente necesario e invita a !a comunidad educativa a que participe en la elaboración de materiales, utilizando los productos de la región con fin de que no resulten onerosos.  Como puede observarse, se trata de una comunidad que, aunque pequeña, está bien organizada en la asignación de tareas clave relacionadas con la mejora de la calidad educativa. Esto hace que la comunidad de docentes tengan importantes dispositivos de control, conducción, promoción y desarrollo de las tareas educativas, y facilitan enormemente el seguimiento de las tareas y acciones establecidas La lucha por la mejora de la infraestructura escolar  La escuela, a pesar de que todavía muestra algunas insuficiencias, ha venido consolidando su infraestructura física y equipamiento en los últimos años como producto de varios apoyos que ha obtenido de las autoridades educativas, de las autoridades municipales y de los padres de familia.  Entre los logros más importantes destaca el haber incrementado la cantidad de aulas y mejorado sus condiciones físicas y ambientales. Existe una cantidad suficiente de ellas para
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cada uno de los grupos y grados que imparte. Las aulas cumplen adecuadamente con las condiciones de espacio, ventilación y mobiliario que se requieren para impartir las clases. En este aspecto, destaca el tamaño de los grupos que fluctúan entre 15 y 18 alumnos lo cual permite un trabajo pedagógico adecuado y una atención pertinente a los alumnos.  El plantel cuenta, además, con un patio suficientemente amplio para que los alumnos puedan desarrollar sus actividades deportivas, festivas y recreativas. El techo del patio hace de él un espacio agradable que permite cuidar a los alumnos y maestros del calor extremo que caracteriza a la región.  Además de los espacios utilizados por las aulas y el patio, se dispone de un pequeño lugar que se utiliza para los desayunos escolares y para diferentes tareas de la cooperativa escolar. A él concurren todos los días los niños con sus padres para compartir el alimento de la mañana, por lo que al mismo tiempo se convierte en un espacio social de primera importancia que refrenda un importante sentido de identidad, compromiso y valor simbólico sobre la tarea educativa de su comunidad.  El plantel dispone también de dos baños en condiciones regulares de funcionamiento debido a que ya no resultan suficientes para la cantidad de alumnos y maestros que existen. Adicionalmente, al final del terreno se conservan dos viejos galerones de madera que fueron en sus inicios las aulas principales y que la dirección ha acondicionado como bodega para guardar mesas, sillas y otros enseres menores que utilizan en algunos actos especiales.  La directora cuenta con una pequeña oficina, en la cual apenas caben el pequeño escritorio, la silla, el estante y el librero minúsculo en el que se apilan libros, cuadernos y varias cartulinas de trabajo con información relacionada con la gestión de todos los días. Por lo que hace a las condiciones generales de la infraestructura y el equipamiento físico, puede afirmarse que cumple con los requisitos básicos para garantizar un adecuado desenvolvimiento escolar, lo cual es el reflejo de la eficacia de la gestión externa e interna, protagonizada por la directora y apoyada por la comunidad de maestros y padres de familia  Sin embargo, lo anterior no significa que el plantel tenga satisfechas sus necesidades por completo. Su crecimiento y diversificación ha planteado nuevos requerimientos aún no resueltos, como es el caso de la biblioteca, el aula de medios, los baños, el comedor, las áreas verdes y la oficina de la dirección, que resultan de vital importancia para apoyar y consolidar el desarrollo educativo al que se ha comprometido sobradamente. Aunque es presumible adelantar que el plantel podrá solventar estas necesidades, resulta importante subrayar el compromiso que las autoridades educativas y municipales, así como los padres de familia, deben tener para facilitar la jornada escolar y colaborar decididamente para ofrecer cada día mejores condiciones de trabajo.  Liderazgo, ethos académico y capital social  Conviene referir sobre este importante tema de la capacidad de gestión los elementos que juegan un papel importante en su explicación y que parece ser un rasgo característico de la escuela, que la distingue de muchas otras, incluso de aquellas que disponen de mejores condiciones de trabajo.
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Uno de esos elementos que adquiere especial importancia tiene que ver con el liderazgo de la directora, en el cual se expresan de manera equilibrada voluntad, compromiso, disciplina, dedicación y capacidad para convocar, impulsar ambientes de trabajo colegiado y climas de diálogo permanente.  La directora es una persona respetada y querida por su sencillez, compromiso y valentía para asumir y defender los objetivos académicos y por su tenacidad para solicitar, tramitar y pelear los recursos y herramientas que se necesitan para cumplir mejor con su trabajo. Es una persona a la que lo mismo se le ve coordinando reuniones de trabajo con sus docentes que conversando con los padres de familia, elaborando oficios de petición y trámites o coordinando los desayunos escolares, vigilando la limpieza y atendiendo diversos asuntos administrativos cotidianos. Pero la directora también se hace visible en el cabildeo y la negociación con las autoridades educativas y municipales, con distintos actores de la comunidad y diversas organizaciones y dependencias gubernamentales que tienen que ver con la seguridad, bienestar y desarrollo del contexto en el cual se ubica el plantel.  El liderazgo que ejerce la directora tiene una contraparte igualmente importante en el equipo docente y administrativo. Se trata de un equipo compacto, cohesionado, que ha podido construir y refrendar día con día las reglas básicas de convivencia y trabajo orientados por una alta expectativa de logro académico de sus alumnos, la dignificación permanente de la tarea educativa y el engrandecimiento de la institución escolar. En todos los miembros de este equipo de trabajo, independientemente de su antigüedad, es manifiesto el orgullo institucional, que se respalda en la claridad de sus propósitos y por los compromisos fundamentales para cumplirlos a cabalidad.  Elementos centrales de normalidad mínima, como cumplir con los días y las horas de clase, atender los compromisos de los objetivos curriculares planeados para cada jornada y atender las reuniones del consejo técnico escolar, se han combinado favorablemente con otros compromisos que se han venido construyendo sobre la propia dinámica de las necesidades escolares, entre los cuales destaca el tiempo adicional que los maestros dedican todos los días para atender a los alumnos que en la jornada regular no mostraron el desempeño previsto. Invariablemente, la mayoría de los maestros se quedan con un pequeño grupo de alumnos entre una y dos horas más para reforzar contenidos, atender de manera personalizada su requerimientos y conversar con los padres de familia para solicitarles su apoyo en el fortalecimiento pedagógico de sus niños.  Otro rasgo importante que explica este comportamiento tiene que ver con los docentes. Se trata de una comunidad constituida sobre una matriz básica de valores entendidos y compromisos compartidos que giran alrededor de un liderazgo excepcional a cargo de la maestra Lázara, maestra de personalidad sugestiva, que ha conjugado una trayectoria académica con años de experiencia en la formación de alumnos en la escuela pública, cuyo prestigio se ha construido no solamente por su carácter afable, decidido y combativo, sino también por los resultados educativos de sus alumnos.  Maestra de varias generaciones de alumnos que no sólo ha cargado con la gran responsabilidad de obtener resultados homogéneos en sus alumnos, sin distinción de
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género, etnia o condición social, sino que ha tenido la gran capacidad de formar alumnos de alto desempeño educativo, la maestra Lázara ha formado y entrenado a alumnos de sexto grado que han logrado los primeros lugares en la olimpiada del conocimiento en la zona escolar y la región, en la entidad federativa y a nivel nacional. Varios de sus alumnos han tenido la fortuna de recibir reconocimientos nacionales por parte de los presidentes de la República y de los secretarios de Educación del país, lo cual pone de manifiesto la efectividad de ella respecto a los logros educativos de los alumnos.  Pero este liderazgo no debe entenderse sólo como el conjunto de rasgos extraordinarios de una persona. Es sorprendente el impacto colectivo y el trabajo estratégico con el cual ha permeado al colectivo docente. El liderazgo académico de la maestra Lázara tiene en contrapartida un clima escolar académicamente fértil, reflejado en el compromiso de todos los docentes en el planteamiento y discusión de ideas, el desarrollo de proyectos y las altas expectativas de logro educativo que se comparten, lo cual ha sido la punta de lanza de su relación con sus compañeras de mil batallas. De manera especial, la relación con la directora —cuyo vínculo se vuelve estratégico para acompañar el difícil proceso de la gestión administrativa— ha sido pieza clave para la coordinación institucional y la construcción del sentido fundamental de la mejora educativa. Sin lugar a dudas, la afinidad profesional de la maestra Lázara con sus colegas es un elemento fundamental del éxito escolar: la unen a ellos el reconocimiento académico y profesional, el respeto personal y el compromiso de formar parte de un proyecto escolar que está cimentado en el aprendizaje efectivo de los alumnos.  El espíritu de cuerpo y el capital social que ha podido construirse en el corazón del colectivo docente tiene una historia peculiar, pues se trata de una comunidad en la que cada miembro asume el compromiso de refrendar un proyecto educativo sólido más allá de la pura relación laboral y, al hacerlo, se suman al esfuerzo de respetar y hacer valer reglas básicas de convivencia, trabajo y desarrollo: cumplir con las clases, lograr los objetivos curriculares, comprometerse con el aprendizaje de los alumnos y desarrollar sistemas de reciprocidad y colaboración en el fortalecimiento profesional docente.  El ethos académico se impone cotidianamente a los pretextos de todos los días para no cumplir adecuadamente con el trabajo, pues se constituye en el referente permanente para contrarrestar los efectos perversos de la política, de las redes burocráticas o sindicales y de la condescendencia que avala en muchas ocasiones la irresponsabilidad y el cinismo.  Este ethos académico se ha podido traducir en una gestión estratégica del logro educativo con la cual se actúa para monitorear y retroalimentar el trayecto formativo de los alumnos. La maestra Lázara es la responsable de sexto grado y desde ahí monitorea los logros educativos de los alumnos que han pasado por los grados escolares precedentes, lo cual significa que desde ese lugar mira y valora los resultados previos, puede conocer el impacto de la enseñanza que imparten sus colegas y puede identificar problemas, sugerir cambios o líneas de fortalecimiento pedagógico. La posición clave de la maestra Lázara representa el mejor filtro de control de calidad de la educación en la escuela.
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Cada uno de los maestros se sabe parte de un proyecto y de un colectivo de trabajo. Tiene definido un programa y una misión que se refrenda todos los días combinando disciplina y creatividad. Las reglas institucionales son claras: asistir a clase, prepararlas previamente, estar atentos a las vicisitudes del momento, enfrentar las contingencias, responsabilizarse por los resultados y atender insuficiencias de los alumnos cuyos resultados no han sido satisfactorios. La cohesión social, identidad y liderazgo hacen del plantel un espacio privilegiado para que prendan adecuadamente las iniciativas colectivas de trabajo. Sobre este piso básico se construyen los proyectos escolares y los planes estratégicos. Movilizan la acción colectiva y desarrollan importantes habilidades para fijar escenarios y prioridades de atención con la finalidad de obtener nuevos recursos que fortalezcan la institución escolar. De esos recursos y de las metas comprometidas en su utilización se rinde cuentas para hacer de los procesos de gestión tareas transparentes, comprometidas y efectivas. Asumen también el enorme reto de la corresponsabilidad volviendo a cada actor consciente de su rol y su participación en las tareas comunes y de su objetivo fundamental: mejorar el aprendizaje de los alumnos.  3. Gestión pedagógica  En el subsuelo del capital social y el ethos académico que ha podido construir la comunidad escolar aparecen diversos dispositivos técnicos y pedagógicos que potencian su efectividad orientada a la mejora de la calidad y la equidad educativa que ofrece la escuela. Se trata de dispositivos muy prácticos que incrementan su pertinencia y efectividad por el sentido que tienen y por la manera en que la comunidad se apropia de ellos. La evaluación: usos y apropiaciones  Uno de estos dispositivos tiene que ver con la evaluación, que se ha convertido en un crisol donde se mezclan positivamente elementos técnicos con factores sociales y procesos académicos que mandan muy buenas señales de éxito educativo pero, al mismo tiempo, iniciativas relevantes para buscar que este éxito se distribuya equitativamente entre todos los alumnos.  El equipo docente y directivo asume que en términos generales no se ha podido lograr un promedio de ocho para toda la escuela. Reconocen que incrementar una décima de punto ha sido difícil y que una vez que se acercan al ocho vuelven a retroceder. Asumen también los problemas generales observados en todas las asignaturas, pero de manera puntual identifican problemas en las áreas de matemáticas, historia y ciencias, lo que si bien abona en la focalización de los problemas, plantea los desafíos fundamentales a los que se enfrenta la escuela en su conjunto.  Reconocer y hacer visibles estos desafíos de equidad y calidad ha sido posible gracias a los ejercicios bimestrales de evaluación, que consisten en la aplicación de exámenes a los alumnos, tanto los que corren a cargo de la dirección como los que aplican cada uno de los docentes. Todo mundo sabe que este ejercicio hay que realizarlo cada dos meses y que los resultados obtenidos se comparan, analizan y discuten en el colectivo escolar no sólo para reconocer avances o retrocesos sino para valorar sus implicaciones pedagógicas e institucionales.
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Aunque son exámenes que se compran dentro del menú de opciones con que se cuenta en el mercado, lo que resulta interesante es el uso y significado que tienen para la comunidad escolar, pues se trata de un referente para retroalimentar las decisiones y los procesos pedagógicos. Aun cuando la comunidad académica reconoce las limitaciones de estos exámenes y hace esfuerzos por construir los propios —que respondan más a sus requerimientos y necesidades—, lo cierto es que los asumen como una gran oportunidad, pues entienden que les ha permitido instalar un dispositivo de alto valor institucional que se convierte paulatinamente en una cultura; tarea nada fácil en el contexto de trabajo escolar, pero que valoran en sus efectos positivos para definir rutas de mejora continua, seguimiento y retroalimentación.  Esta cultura de evaluación, construida sobre la base de instrumentos limitados, ha generado, sin embargo, una enorme plataforma de trabajo a favor de la equidad y la calidad educativa. Ha permitido potenciar aún más el capital social de la escuela y el ethos académico de los docentes. Ha incrementado el compromiso y la preocupación por un desempeño educativo más parejo para todos los alumnos. Lo sugerente de esta experiencia es que con instrumentos de evaluación limitados, la comunidad educativa ha generado una cultura de evaluación más sólida, fuerte y profunda que la que pudiera haber generado una prueba estandarizada de enorme rigor técnico.  Discusión colegiada basada en resultados. Las evaluaciones bimestrales han constituido una gran área de oportunidad para hacer que el trabajo educativo tenga referentes de monitoreo y retroalimentación permanente. Esta información que se obtiene de manera periódica adquiere mucho mayor sentido por el espacio de análisis y reflexión donde se coloca: el trabajo colegiado.  Existe un recurso formidable de retroalimentación y seguimiento, debido a que cada dos meses se dispone de información actualizada que se suma a la agenda de trabajo que el colectivo docente y la directora definen. Esto significa que en el conjunto de temas y necesidades de la escuela —que pasan por los interminables problemas administrativos y el mar de cuestiones de la vida cotidiana y de la gestión— el tema del aprendizaje aparece de manera permanente con un nivel de prioridad sobresaliente. Podría afirmarse que es el eje sobre el cual giran el resto de los temas y sobre el que se determinan las acciones relevantes para los distintos actores en lo individual y en el grupo.  Este tipo de trabajo permite generar una suerte de discriminación de factores para entender las razones o causas por las cuales se explican los resultados. Al tomar como base los resultados de las evaluaciones bimestrales, se revisan planeaciones curriculares, prácticas pedagógicas, problemas específicos de los alumnos, uso de materiales didácticos, ambientes escolares y hasta los temas vinculados con la relación de los alumnos con los padres de familia. La mecánica de trabajo, revisión y reflexión que se construye desde la tarea individual, pero que se comparte y se analiza con el colectivo, ha permitido la focalización de los problemas fundamentales.  Así, por ejemplo, este trabajo permite acercarse con mayor precisión a las dificultades. Permite focalizar mejor cuándo las dificultades se asocian al docente, al alumno o al padre
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de familia, lo cual parece instalar gradualmente un esquema interesante de rendición de cuentas y corresponsabilidad, apoyando las decisiones que se emprenden para atender los problemas de aprendizaje detectados.  Lo anterior resulta ser una práctica ejemplar de trabajo colegiado, pues permite focalizar bien los problemas, definir prioridades, establecer un mecanismo adecuado para la determinación de causas y, sobre todo, afinar la puntería en las estrategias de intervención.  Con la misma lógica, el colectivo de trabajo aborda casi todos los temas de la gestión institucional y pedagógica, por lo cual cada uno de los aspectos y factores que intervienen en ella se resignifican permanentemente y se dimensionan en su justo sentido, toda vez que todo se encamina al logro educativo de los alumnos.  La planeación curricular: los compromisos de todos los días  Otro aspecto que se destaca en el esquema de gestión pedagógica tiene que ver con la planeación curricular, que constituye también un dispositivo de vital importancia para regular los compromisos pedagógicos de cada uno de los docentes y establecer la ruta de coordinación, seguimiento y retroalimentación del trabajo educativo.  Cada docente asume que su planeación curricular es un instrumento indispensable para ordenar los objetivos y las secuencias de abordaje pedagógico. Es, también, una herramienta de transparencia que permite hacer visibles, en periodos acotados y manejables, los compromisos a cumplir y los retos a enfrentar para traducir el esquema de enseñanza en resultados de aprendizaje.  La planeación curricular se asume como un referente del compromiso de los docentes y constituye uno de los ejes sobre los cuales se construye la supervisión académica de la directora y la eventual retroalimentación por parte de los compañeros de trabajo. Por ello también se constituye en un dispositivo de autobservación pedagógica del docente que le permite reconocer los avances, problemas y estrategias de solución. Las clases y las competencias docentes  La mayoría de los profesores cumplen con los requisitos fundamentales exigibles para impartir una buena clase. Reflejan un desarrollo razonable de competencias didácticas acordes con los propósitos de estudio. Utilizan los recursos didácticos disponibles otorgados por la sep e incorporan aquellos que se consideren necesarios para complementarlos. Son capaces de reconocer las características de los niños y definir los ritmos de aprendizaje más adecuados.  Usan en general, en términos bastante aceptables, la evaluación que se refiere a las etapas diagnóstica, formativa y sumativa, y muestran habilidades sobresalientes para intervenir de acuerdo con las circunstancias y necesidades de cada niño y del grupo en sus recursos. Recurren a distintos mecanismos de evaluación y retroalimentación: cumplimiento de tareas, participación y trabajo en clase y pruebas objetivas.  Aunque algunos docentes no cuentan con los recursos didácticos indispensables, como fichero y libros para el maestro, buscan la manera de solventarlos elaborándolos o adquiriéndolos por distintas vías.
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Los maestros son capaces de reconocer algunos problemas de aprendizaje de sus alumnos que obedecen a problemas personales y hacen lo posible por ofrecerles una atención diferencial, aunque reconocen la enorme necesidad de contar con apoyos que permitan atender mejor a los niños con necesidades especiales.  En términos generales, las prácticas pedagógicas de los docentes cumplen con los requisitos básicos, aunque muchos de ellos reconocen la necesidad de cambiar los estilos de enseñanza para propiciar la innovación educativa y mejorar los resultados educativos, junto con la necesidad de elaborar material didáctico interesante para los alumnos y mejorar la capacidad de abordar algunos contenidos de manera más práctica. Quizá éste sea uno de los puntos de la agenda pendiente que el plantel tendrá que asumir con mayor fuerza en el futuro.  La capacitación docente  Aunque la formación inicial y la experiencia de la mayoría de los docentes son relevantes y congruentes con las necesidades educativas de los alumnos, la capacitación aparece como un elemento medular para acompañar la apuesta educativa que cada uno de ellos ha generado.  La experiencia del equipo docente pone de manifiesto la importancia que tiene la capacitación dentro de la escuela, es decir, aquella que se produce desde las propias necesidades, acciones, prácticas y resultados de los docentes. Esta capacitación desde dentro se ha construido sobre la base de una sólida comunidad académica, la identidad que los une acerca de la importancia de comprometerse con una educación de calidad para todos y por las reglas construidas y asumidas colectivamente. La reciprocidad y el aprovechamiento mutuo de habilidades y capacidades se han convertido en el mejor dispositivo de actualización. De él emanan las reflexiones y las búsquedas de información, conocimiento y experiencias, orientadas no sólo por las percepciones personales de cada quien respecto a sus debilidades y fortalezas académicas, sino, sobre todo, por los resultados pedagógicos. La capacitación desde adentro ha instalado una ruta interesante de formación en la cual se discute desde la experiencia y de ahí se generan diferentes mecanismos de actualización. Los profesores aprenden de la práctica, misma que se convierte en fuente de reflexión y monitoreo acerca de las competencias académicas y de su pertinencia para resolver los problemas encontrados. La conversación sobre casos o situaciones, ejemplos de problemas y la manera de enfrentarlos constituye un mecanismo de entrenamiento fundamental que se define desde el cotidiano escolar.  Lo anterior, aunque no anula la capacitación fuera de la escuela, le otorga a ésta un nuevo carácter y significado, especialmente por colocar referentes importantes para romper con la cultura de la cursitis y de los puntos que han formado parte estructural de las inercias docentes respecto a la formación continua y su desarrollo profesional.  4. Participación social y  proyección a la comunidad Contra el anonimato social
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El equipo de trabajo no sólo es reconocido por su gran cohesión interna y su gran capacidad de acción colectiva dentro del plantel. Son, asimismo, miembros de la comunidad del cerrito y parte activa de su vida cotidiana. Los maestros viven en la comunidad, comparten su rutina, sus problemas, tradiciones, cultura y festividades. Los docentes, su directora y sus trabajadores trascienden el anonimato social.  Los docentes están insertos en una red de relaciones que si bien se construyen en la escuela y para la escuela se sitúan en espacios más amplios de visibilidad social. Son vecinos que concurren a los mismos lugares para satisfacer sus necesidades, se encuentran reiteradamente con padres de familia, autoridades, alumnos y exalumnos en los diferentes entornos de la vecindad, el camino por las calles, la tienda de la esquina, la alberca o el restaurante.  La directora y sus docentes son, por tanto, una prolongación de la vida en la comunidad. Esto hace que se incremente la capacidad de diálogo con los padres de familia, a quienes se conoce bien en diversas aristas de su vida laboral, profesional, familiar y hasta psicológica. Conocen bien a sus hijos, saben de sus habilidades y capacidades, pero también reconocen su presencia social y cultural en la comunidad. Compromiso y organización  Si las maestras demuestran su profesionalismo y vocación con trabajo complementario, con el cumplimiento cabal de los días laborables que señala el calendario escolar, con la atención personalizada a los alumnos y con la rigurosa ejecución del plan de estudios, los padres de familia no pueden permanecer al margen de esa dinámica escolar, a riesgo de mutilar la formación de sus hijos.  En la Escuela Altamirano se cumple con la norma de constituir o renovar anualmente y al inicio del ciclo escolar la asociación de padres de familia, que se integra con los más participativos.  En la primera reunión del ciclo escolar, la directora y las maestras explican a los padres de familia los compromisos y metas anuales, y se reúnen cada bimestre para informarles sobre los avances, así como acerca del desempeño de sus hijos. Cada maestra informa sobre el examen de diagnóstico de cada alumno y concreta con los padres de aquellos con menor rendimiento académico su compromiso de coadyuvar a superar ese rezago. Todos los compromisos quedan asentados en las actas correspondientes. En promedio, asiste el ochenta por ciento de los padres de familia.  Las reuniones se desenvuelven en un ambiente de respeto, y frente a las diferencias de opinión entre padres de familia y maestras, o entre las maestras, prevalece el compromiso común del mejoramiento escolar.  Esta corresponsabilidad se alimenta de manera permanente, pues es una actividad programada en todos los meses del calendario de actividades «comunicar a los padres de familia en caso de algún problema con su hijo». Compromisos en contrapartida  Los padres de familia y la comunidad también conocen y reconocen a la escuela, saben de sus deficiencias, de sus avances y logros. Pero también valoran su prestigio, el esfuerzo y el
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compromiso sobrado que tienen con la educación de los niños. Por ello la defienden, son sensibles a sus recomendaciones y la apoyan. Cada padre de familia refrenda el compromiso educativo con sus hijos porque saben que deben de estar a la altura del compromiso educativo que tienen los maestros con ellos. Esto fundamenta el fuerte lazo que se ha construido entre los docentes y los padres de familia; y es evidente la participación de estos últimos en la formación de sus hijos.  La relación más amplia del colectivo escolar con la comunidad se expresa en las iniciativas de las maestras para organizar y participar en eventos sociales y culturales. Un testimonio del reconocimiento al esfuerzo en la primaria Altamirano son las aportaciones —aún moderadas— de miembros de la sociedad local, gestiones exitosas que han sido reconocidas por el pec, destinando recursos adicionales proporcionales para apoyar el fortalecimiento institucional del plantel. Micropolítica y contracultura  La proyección a la comunidad no es siempre tersa. El equipo docente y directivo también tiene que enfrentar las vicisitudes de la política local, la que corresponde al municipio y la que atañe a las cuestiones sindicales. En la búsqueda de apoyos y posicionamientos, buscan refrendar su proyecto educativo y tienen que hacerlo cuidando que en la gestión de solicitudes no se caiga en el entreguismo o en la crítica sin fundamento. El reto no es menor: entrar al juego de las micropolíticas sin debilitar el proyecto educativo, entrar a las negociaciones con fines de fortalecimiento institucional, enseñar con el ejemplo y ganar mejores condiciones para el desarrollo educativo de la comunidad.  A lo anterior se agrega también el juego contracultural, es decir, asumir el costo de hacer las cosas bien, «a pesar de los pesares». Entrar en el escenario de las competencias negativas, de la envidia y de la sospecha de otros centros y otros maestros que no entienden ni valoran el esfuerzo escolar; saltar las trabas y las piedras en el camino que provienen de la autoridad, de los planteles circunvecinos o de los colegas de otras zonas escolares. El camino no ha sido fácil y no es por ganar monumentos al sacrificio, sino por reivindicar el proyecto de la escuela pública mexicana como una aventura de calidad para impulsar el bienestar y el desarrollo de las personas, sus familias y la comunidad.  En suma, el esfuerzo de los miembros de la comunidad escolar no está exento de pasiones humanas adversas alimentadas por egoísmos, envidias, competencias negativas o por el simple juego de poderes que intentan sujetar o suprimir experiencias sociales para mostrar fuerza de dominio o para abonar a intereses particulares. De cualquier manera, frente a ello, la mejor defensa ha sido la reiterada práctica y salvaguarda del principio de una educación de calidad Lecciones aprendidas y oportunidades de mejora  La escuela Altamirano es una muestra elocuente de cómo se hace lo que tiene que hacerse, atendiendo vacíos e insuficiencias y movilizando adecuadamente los recursos disponibles para cumplir con los objetivos fundamentales: lograr un aprendizaje sólido de los alumnos. La escuela primaria del cerrito es una muestra clara de que sí es posible construir un ideario
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y una ruta práctica para que los alumnos aprendan lo que tienen que aprender, lo hagan en los tiempos en que hay que hacerlo y, además, lo hagan felices.  Entre las lecciones que nos presenta esta experiencia escolar, destaca de manera central la capacidad de constituir un importante equipo de trabajo y un sistema de liderazgo suficientemente fuerte para generar las condiciones de normalidad mínima y dispositivos de atención a las insuficiencias y vacíos, logrando construir un esquema general centrado en el logro educativo de los alumnos.  Se trata, en esa perspectiva, de una experiencia que permite dar cuenta del complejo proceso de construcción social de la calidad educativa que se desarrolla en el contexto y el entorno de una comunidad pequeña, estrecha en su sistema de relaciones y con una alta permeabilidad entre las fronteras de la escuela y las de la comunidad, las familias y las personas.  A continuación se enumeran de manera indicativa las que pueden ser consideradas las principales fortalezas extraídas de la experiencia de este plantel escolar. Se formulan, también, algunas áreas de mejora que se abren en virtud de la propia experiencia de su desarrollo educativo e institucional.  Fortalezas  La cohesión del grupo y su gran capital social es, sin lugar a dudas, la principal fortaleza de la escuela. Esto es el fundamento de la construcción social de la calidad y es la fuente principal que hace que las pequeñas acciones cotidianas se agreguen positivamente a un esfuerzo gradual de mejora continua.  La organización escolar ajustada a esquemas de normalidad mínima es un elemento que el plantel ha desarrollado con especial eficacia. El colectivo de trabajo ha podido conformar una relación estrecha y positiva entre la norma, la movilización organizada de recursos y el compromiso por la mejora de los resultados educativos e institucionales.  El liderazgo focalizado en la administración y la docencia escolar se ha convertido en eje fundamental de desarrollo académico y control de calidad, construidos sobre la base de un ethos académico y las altas expectativas de logro compartidas. Es también ejemplar la generación de mecanismos importantes de formación continua de docentes construidos desde el interior de la escuela, haciendo más pertinente los esfuerzos de actualización y, por ende, vinculándolos con proyectos y necesidades claramente situadas.  Oportunidades de mejora  La escuela, al constituirse como una comunidad sólida, ha generado núcleos fundamentales de fortalecimiento institucional y educativo, lo cual la coloca en una condición sumamente favorable para enfrentar limitaciones y problemas, pero, especialmente, para avanzar en una línea ascendente de innovación. En tal sentido, la ruta de cambio y transformación tendrá que enfrentar el desafío de abrir el trabajo académico y de gestión, cuidando los riesgos de ruptura y debilitamiento. Es decir, se trata de hacer un esfuerzo sistemático, calculado y estratégico para conciliar los esfuerzos de normalidad mínima (seguir cumpliendo con las
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tareas educativas como hasta ahora) y sus controles internos, con acciones de mayor relevancia en el terreno de la innovación educativa e institucional.  Entre los esfuerzos de apertura e innovación, es recomendable que la comunidad escolar realice los siguientes:  • Formación docente, buscando establecer una relación más estrecha entre los procedimientos internos —reconocimiento de necesidades y apuestas de actualización, definidas desde el propio colectivo docente—, y lo mejor de la oferta externa tanto la que genera la Secretaría de Educación como la que aportan instituciones de educación superior estatales, nacionales e, inclusive, internacionales. La madurez académica del equipo docente los coloca en una condición muy favorable para pensar en un nivel de formación de vanguardia y de alta excelencia académica. • Prácticas pedagógicas, lo cual supone avanzar sustancialmente en establecer un buen sistema de gestión del logro educativo que permita garantizar que los problemas identificados en las capacidades docentes, los recursos educativos y tecnológicos y la gestión escolar, sean solventados estratégica y eficazmente frente a los retos de mejora general de los resultados educativos. • Tecnologías de información y comunicación, tema que deberá de convertirse de alta prioridad para apoyar los procesos de mejora académica y, sobre todo, de innovación educativa. Fortalecer el equipamiento y la infraestructura es una tarea inmediata, es condición indispensable para el desarrollo y fortalecimiento de las competencias aplicadas a la actualización docente y a la mejora de las prácticas pedagógicas.  • Evaluación educativa, aspecto en el cual habrá de avanzarse en la mejora de los instrumentos utilizados que se aplican a los alumnos mediante propuestas de trabajo construidos por el equipo docente, a efecto de generar instrumentos más pertinentes y adecuados que permitan vincular los exámenes de tipo estandarizado, como los de enlace, con los que aplique internamente el plantel. También sería conveniente establecer estándares de desempeño docente y elaborar instrumentos de evaluación que permitan dar cuenta de su cumplimiento. • Fortalecimiento del trabajo colegiado, mediante el involucramiento activo de otros actores académicos, institucionales y sociales en el que se prevea la participación de asesores técnico-pedagógicos de alto nivel y espacios de conversación con actores académicos importantes, buscando en este aspecto aprovechar los apoyos del pec para invitar a investigadores estatales, nacionales e intelectuales reconocidos que generan aportaciones para la innovación educativa. De igual forma, se requiere ampliar el esquema colegiado con los padres de familia y actores clave de la comunidad a fin de involucrarlos en las estrategias de organización y coordinación de las tareas académicas e institucionales. • Ampliar la colaboración con otras escuelas, a través de esquemas en red que permitan compartir experiencias académicas y fortalecer procesos de gestión institucional, lo cual supone realizar esfuerzos sistemáticos que aprovechen los mecanismos formales e informales de interacción y comunicación. Se trata con ello de
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superar los ambientes de competencia irracional sobrecargados de «envidias personales», utilizando mecanismos de apertura, apoyo y aprendizaje recíproco. Sería conveniente impulsar la organización de foros académicos locales en los cuales participen planteles de la zona escolar y de la región.  • Fortalecer los mecanismos de acción social, con base en las experiencias, la presencia e involucramiento de los padres de familia en la gestión pedagógica e institucional. Especialmente se recomienda que los docentes puedan producir algunos materiales breves que permitan difundir y divulgar consejos y sugerencias para apoyar el aprendizaje de sus hijos, mecanismos de sensibilización y recomendaciones para solicitar apoyo social e institucional en la localidad o la región. • Mejorar la comunicación y acompañamiento de la supervisión escolar, lo cual supone tareas articuladas realizadas por parte de la comunidad escolar y por las autoridades educativas para lograr que la función supervisora sea sensible a las necesidades del centro escolar, reconozca sus capacidades institucionales y pueda con ello generar esfuerzos concertados de apoyo, acompañamiento y retroalimentación sobre sus propias iniciativas y desarrollo académico. La lógica de sumar, y no de restar debe ser la que impere en las relaciones de supervisión y acompañamiento, asumiendo que la escuela Altamirano es ejemplar para Guerrero y para el país entero.    
Bibliografía • Alvariño, C., et al. «Gestión escolar: un estado del arte de la literatura», en Anne Anderson, La rendición de cuentas en la educación, iiep-unesco, Bruselas, 2000 • Antúnez, S. del Carmen, F. Imbernón, A. Parcerisa y A. Zabala, Del proyecto educativo a la programación de aula, Graõ, Barcelona, 1999 • Antúnez, Serafín, Claves para la organización de centros escolares, 5ª ed., Universidad de Barcelona/Editorial Horsori, Barcelona, 1998 • Caldwell, Brian, La administración basada en la escuela, iiep-unesco, Bruselas, 2005 • Elmore, Richard, y colaboradores, La reestructuración de las escuelas. La siguiente generación de la reforma educativa, fce, México, 1996 • Miranda López, F., Harry Patrinos y A. López, Mejora de la calidad educativa: posiciones y propuestas, Banco Mundial/Comie-Flacso, México, 2007

39 comentarios:

  1. Una de las bases importantes de un trayecto formativo en la gestión escolar educativa estratégica, es la de el trabajo colaborativo ya que se tiene que partir de las necesidades del centro educativo, principalmente en el de la mejora educativa tanto de alumnos(as) y docentes, se necesita un acompañamiento y asesoramiento de las necesidades primordiales; de esta manera un centro educativo en el cuál los actores principales necesitan desarrollar esas competencias y habilidades.
    Un liderazgo compartido define los retos de soluciones a las necesidades primordiales del plantel educativo en relación con la comunidad social de su entorno. Un modelo de gestión educativa estratégica implementada en los centros escolares, fortalecerá la autonomia del mismo, como consecuencia las dimensiones que se relacionan con este proyecto se tendrán que redefinir para una escuela del siglo XXI.

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  2. La base principal para un desarrollo profesional, debemos de tomar en cunta nuestro trayecto, para lograr los objetivos deseados dentro de nuestro centro educativo, siempre y cuando contando con los elementos y materiales que se ocuparan y actualizacion permanente, a base de las habilidades y uso de las TICs, y asi lograr resultados de gran importancia para la escuela en que trabajamos y la participacion activa de todos y con un mismo sentido de union (para lograrlo).

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  3. Se me olvidaba EL BUEN SENTIDO DE LA EDUCACION ES COMPROMETERSE Y LOGRARLO CON UN SENTIDO ETICO.

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  4. Hablar de calidad educativa, significa hablar de la mejora de nuestra práctica docente, la cual debe tomar en cuenta una transforación en cuanto a la actitud de cada uno de nosotros, tomando como apoyo el uso de las tecnologías. Debemos asumir un liderazgo compartido el cual yo llevará a adquirir un compromiso ético.

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  5. No es una novedad que compartir y asumir responsabilidades es un ejercicio manifiesto del logro de objetivos, desafortunadamente en la sociedad contemporánea la frase "trabajo compartido" no necesariamente tiene como objetivo un bien común, pues la calidad educativa no esta determinada en función del bien social, sino de la economía de mercado.
    Los parámetros de calidad no los define el desarrollo humano,sino la OCDE.
    La lectura anterior es una descripción ideal del trabajo en equipo que podría convertirse en un hecho real solo en la medida en que nuestra idiosincrasia cambie, pues como dice el título "la calidad es producto de la construcción social", de lo contrario el liderazgo tendrá una función persuasiva que depura lo que no funciona, las palabras "unión y colaboración" se quedan en el discurso y el trabajo se convierte en una experiencia alienada y no en una actividad de autorrealización.

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  6. La primaria "Altamirano" es el prototipo de una escuela de autogestión, donde el principal ingrediente es el liderazgo compartido, el compromiso con la labor educativa y la actualización constante, así como el acompañamiento entre los mismos miembros de la comunidad.
    La secundaria 3, va en camino de este logro.
    Considero que compartimos trabajo, pero también los estímulos.

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  7. En esta escuela hay unliderazgo compartido, más que ver que no tienen, trabajan con lo que cuentan; evaluan todo su desempeño de los alumnos con indicadores internos de buena calidad, para analizar las fallas y corregir sus planeaciones.
    Es importante recalcar que tienen apoyo de PEC, y su directora esta abierta a las sugerencias ya que no es autoritaria.
    Yo pienso que nuestra escuela Secundaria 3, cuenta con docentes, alumnos y padres, y directivos de este nivel, o de más nivel, solo falta focalizar, la meta de del curso escolar y las técnicas para llegar a ellas, con la participación de toda la comunidad escolar.

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  8. Este es un buen ejemplo de que cuando "se quiere se puede", y cuando en verdad se tienen lideres frente a un grupo de personas, donde cada uno tiene una función importante y que hace que las piezas de ese rompecabezas llamado EDUCACIÓN se unan sin problema alguno.

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  9. La lectura nos refiere una escuela rural que se reconoce como una escuela de calidad por cumplir con los parámetros de gestión escolar pedagógica, esto se logra gracias al nivel de liderazgo compartido que tienen sus protagonistas, que sin ese afan, tabajan de forma colaborativa, delegando comisiones o tareas clave, en donde se ve el compromiso y responsabilidad de cada integrante, teniendo un mismo rumbo al concretar su misión y visión compartida. Cabe mencionar que el número de alumnos por grado es mínimo y cada maestro atiende un solo grupo, de tal suerte que es posible de esta forma dar una atención personalizada y lograr un desempeño efectivo.

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  10. En la escuela Altamirano su logro es por el equipo docente y directivo que acepto e implemento el trabajo colegiado,colaborativo y de auto gestión.Además cuenta la tecnología adecuada.
    En esta institución se nota un avance en cuanto a calidad,ya que se "se trabaja con disposición y participación de cada uno de nosotros en cuanto a actualizarnos y aceptar trabajar en equipo.

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  11. La escuela Altamirano se encuentra bien equipada con la tecnologá adecuada para ser una escuela de calidad por ello a simple vista se puede decir que están trabajando en colectivo y en cordinación con los padres de familia así como con las autoridades educativas.
    si hacemos el comparativo con nuestra escuela nos damos cuenta que no existe gran diferencia, ya que aquí contamos con varios materiales que ayudan al aprendizaje de los alumnos, para tener los resultados esperados tanto para los alumnos como para los maestros, es por esto que cnsidero muy importante el trabajo colegiado dentro de nuestra institución así como de padres de familia, alumnos y docentes ya que cada uno de nosotros juega un papel muy importante dentro del centro educativo.

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  12. LA ESCUELA ALTAMIRANO ES UNA ESCUELA RURAL QUE NO POR SERLO DEJAR DE SER UNA DE LAS MEJORES, YA QUE CUENTA CON LA INFRAESTRUCTURA NECESARIA Y SOBRETODOCON EL EQUIPO DE TRABAJADORES COMPROMETIDOS, Y TANTO LOS PADRES DE FAMILIA COMO LOS ALUMNOS TAMBIÉN PONEN SU GRANITO DE ARENA, DEBO RECONOCER QUE SI TODAS LAS ESCUELAS ESTUVIERAN EN ESAS CONDICIONES LA EDUCACIÓN SERÍA MUCHO MEJOR.

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  14. LA ESCUELA EFECTIVA PUEDE DAR RESULTADO SIEMPRE Y CUANDO SE EJERZA UNA VERDADERA AUTONOMÍA ESCOLAR , EN DONDE LAS PARTES QUE INTEGRAN EL SISTEMA EDUCATIVO HAGAN CORRECTAMENTE LO QUE LES CORRESPONDE. LA SEP A PROPORCIONAR LOS RECURSOS NECESARIOS A CADA PLANTEL Y LOS PROFESORES ACTUALIZARSE EN SU LABOR DOCENTE Y LOS PADRES DE FAMILIA A SEGUIR APOYANDO A LA ESCUELA Y A SUS HIJOS

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  15. PERO TAMBIÉN NOS HABLA DE QUE LOS DOCENTES HAN FORMADO Y FORTALECIDO SU EQUIPO GRACIAS A LA DISPOSICIÓN DE CAMBIAR DE ALGUNOS EN SU ESTILO DE ENSEÑANZA YA QUE DE ACUERDO A SU EXPERIENCIA LA CAPACITACIÓN SE HA DADO AL IDENTIFICAR LAS NECESIDADES, ACCIONES Y PRÁCTICAS DENTRO DE SU AULA Y ESTO LOS ESTA LLEVANDO AL APROVECHAMIENTO MUTUO DE HABILIDADES Y CAPACIDADES.

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  16. LO QUE NOS DICE LA LECTURA ES UN BUEN EJEMPLO DE LO QUE SE PUEDE LOGRAR CUANDO SE ENCUENTRA BIEN ORGANIZADA UNA INSTITUCIÓN, Y ADEMÁS EL PERSONAL ESTÁ COMPROMETIDO CON SU TRABAJO, SUS ALUMNOS Y SU COMUNIDAD.
    EN CUANTO A NUESTRA ESCUELA SE PUEDE TRABAJAR PARA OBTENER MEJORES RESULTADOS, TAL VEZ ACERCARNOS A LOS LOGROS DE LA ESCUELA ALTAMIRANO, ES CUESTIÓN DE CONCOCER A FONDO LAS CARACTERÍSTICAS Y MODO DE FUNCIONAR DE LA GESTIÓN ESCOLAR, LA GESTIÓN PEDAGÓGICA Y LA PARTICIPACIÓN SOCIAL.
    ES CUESTIÓN DE IR INTRODUCIENDO LOS CAMBIOS QUE SEAN NECESARIOS PARA MEJORAR LOS RESULTADOS DEL TRABAJO QUE SE REALIZA EN NUESTRA ESCUELA

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  17. La escuela Altamirano demuestra que a pesar de las condiciones con las que empezó a trabajar, ha sobresalido gracias al liderazgo que presenta y al personal que en ella labora, nos muestra que con buena decisión, colaboración y disposición se puede lograr una escuela de calidad en toda forma.

    En la institución que laboramos, únicamente nos falta la decisión y el trabajo colaborativo para hacer las cosas, ya que contamos con todos los recursos necesarios tanto materiales como humanos además del apoyo de los padres de familia y la comunidad.

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  18. Hablar de calidad educativa, parece simple, pero la lectura me reitera que es un proceso complejo de acción.
    La calidad educativa necesita sin lugar a dudas de la participación, responsabilidad y compromiso de toda la comunidad educativa, ya que esta es fundamental, para producir un verdadero cambio y así poder innovar.

    La calidad educativa implica un proceso de cambio y de organización.

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  19. Enrique Pérez
    Me parece un poco fantasioso los logros de la escuela Manuel Altamirano la sociedad no apoya una institución mas de dos veces a menos que obtenga beneficios posteriores nuestra escuela tiene un parecido con con la escuela en cuestión con el compromiso educativo solo nos falta el asesor escolar.

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  20. El esfuerzo profesional a logrado abrir el camino para transformar la vocación del personal de la escuela.Personas que se fijan metas anuales con la buena administración tanto de los recursos materiales como humanos y el trabajo en colaboración.Promueven la capacitación y actualización de los docentes y demás personal todo esto a través del liderazgo de sus directivos.
    tambien comprometen a sus padres de familia en la educación de sus hijos.Esto ha hecho de la escuela Manuel Altamirano una de las mejores de Guerrero.
    Todo es posible si se trabaja con entrega responsabilidad y en equipo.

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  21. Para el desarrollo profesional docente en el siglo XXI debe participar la comunidad escolar con la dinámica de liderazgo compartido, trabajo colaborativo, participación social, planeación estratégica, evaluación para la mejora continua. En segundo plano se encuentran las herramientas de seguimiento para la gestión escolar: dimensiones, plan estratégico y evaluación, para asegurar las acciones planeadas y realizadas que permitan el avance de la misión y visión de la escuela.

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  23. Desde mi punto de vista un objetivo se cumple cuando se quiere y desea lograrlo, cuando tenemos vocación, cuando nos impulsan y nos motivan a seguir adelante, en este texto nos muestra como si perseveramos podemos lograr y tener exito,además debemos cambiar y modificar nuestra mentalidad y formas de trabajo dentro del aula y de la escuela, debemos incluir a padres, directivos, maestros y demás personal para obtener una escuela de calidad, fomentando el trabajo colaborativo , por academias asi como también preparandonos profesionalmente.

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  24. Para poder lograr los objetivos deseados es necesario el seguir preparandose en todos los sentidos, pero tambien debemos saber que contamos con el apoyo de manera incondicional de nuestros compañeros y trabajar sobre un mismo fin sin diferencias que a veces se muestran y quitarnos lo orgulloso que somos porque dentro de la labor educativa somos iguales, pero de distinta manera,saber trabajar, saber valorar y aprender de los demas.

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  25. De acuerdo a los datos señalados en la lectura se considera que los ATP, son una parte importante como apoyo en las escuelas, ya sea como promotores del trabajo colaborativo en la comunidad,también son un apoyo pedagógico con los profesores,establece vínculos con las escuelasproporciona materiales y asesorías en las escuelas.
    Diseñan talleres acorde a las necesidades de los maestros y son guías y orientadores para los planes y programas.
    Los ATP, son pilares en el SISTEMA EDUCATIVO NACIONAL

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  26. Debemos de saber la funcion de los ATP, por lo cual es necesario su apoyo para la labor educativa dentro de la escuela y saber tambien la funcion que desempeñan en la misma y apoyarnos en ellos y lograr los objetivos educativos. Y tambien tomen estos cursos, los ATP.

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  29. Se muestra el desempeño y el compromiso de los ATP, en algunos casos se les ha llegado a considerar como un elemento central para el sistema educativo mexicano ya que ellos inician muchos programas educativos y proyectos pedagógicos.
    Una de sus principales funciones son: asesorar al personal docente, facilitar cursos de actualización, dar seguimiento a las acciones realizadas en las escuelas, etc.

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  30. ESTE COMENTARIO ES EN BASE A LA PRIMERA LECTURA, SOBRE LA ESCUELA "IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO".
    Por parte de la directora existe un liderazgo comprometido y organizado, que desarrolla una gestión externa e interna adecuada, cada uno de los maestros se involucran en los proyectos de trabajo combinando disciplina, creatividad, compromiso y trabajo en colectivo; los profesores reconocen algunos problemas de aprendizaje en sus alumnos y en base a su experiencia docente trabajan en colectivo para encontrar soluciones.
    En todo momento tratan de crear un ambiente de trabajo óptimo y agradable para el mejor desempeño de las actividades planeadas.

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  31. Dentro de nuestra labor educativa es importante hablar de nuestra práctica docente, la cual debe tomar en cuenta una transforación en cuanto a la actitud de cada uno de nosotros, debemos tomar una postura positiva apoyandonos principalmente el uso de las tecnologías, ademas asumiendo un liderazgo compartido el cual me llevara a adquirir un compromiso ético.

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  32. La gestión del conocimiento es muy importante en nuestra labor educativa como docentes debemos tomar en cuenta los conocimientos que se tienen y asociarlos con los conocimientos adquiridos asi mismo el contexto de trabajo, enriquecerlo en el trabajo colaborativo.

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